El TC Cardíaco en la práctica clínica

El TC Cardíaco en la práctica clínica: ¿Anatomía o función?

¿Anatomía o función?

Nuevas evidencias científicas subrayan el valor de la información del TC Cardíaco utilizado de forma conjunta con la información de los tests funcionales. Recientemente dos estudios, SCOT-HEART y EVINCI demuestran la importancia de unir el conocimiento de la anatomía coronaria al conocimiento de las alteraciones de la perfusión y función miocárdica que una lesión coronaria puede conllevar. Muchos han sido los debates sobre si es mejor o peor la información anatómica o funcional en el manejo clínico de los pacientes con sospecha de enfermedad coronaria. 

La capacidad diagnóstica del TC cardíaco en la detección de lesiones coronarias ha sido ampliamente demostrada, especialmente en el grupo de pacientes con riesgo intermedio de la enfermedad. Asimismo el impacto pronóstico de los hallazgos de esta técnica ha sido también demostrado en los últimos años en diversos estudios, como el CONFIRM, que ponen en evidencia la importancia pronóstica de detectar lesiones coronarias incluso sin obstrucción significativa del lumen coronario. De igual forma, la información sobre la repercusión funcional en términos de isquemia, que una lesión coronaria puede ocasionar, es fundamental en la toma de decisiones clínicas en el manejo del paciente. Por tanto, el resultado de estos trabajos (SCOT-HEART, EVINCI) es concordante con la observación, que aunque obvia, era necesaria demostrar: la anatomía debe ir unida a la función.